Thursday, March 22, 2007

PEMEX: La gallina de los huevos de oro

PEMEX: La gallina de los huevos de oro
Ágora - Jueves 22 de marzo (17:04 hrs.)

Señor Director:

Con relación a la opinión de Alfredo Jalife -en su artículo del 21 de marzo: La quiebra de PEMEX, una trampa- acerca de que ésta no es más que una trampa para privatizar a la gallina de los huevos de oro del país, me parece interesante que voces expertas como la de Jalife, expongan sus argumentos para los neófitos, los jóvenes, los crédulos, los ignorantes, en fin, para todos aquellos que no vemos más allá de lo que los políticos quieren que creamos.

Hace poco más de tres lustros que el país era dueño de una empresa en quiebra -o casi en quiebra- pues sólo recuerdo que había que subsidiarla cada año por los números rojos que presentaba. Me refiero a la exparaestatal Telmex; una empresa que después de su "privatización" ha convertido a su dueño en el hombre más rico de México y de la América Latina, además de ocupar uno de los primeros lugares en la lista mundial. ¡Bien haya por la gente trabajadora! Qué bien tener empresas como las suyas, señor Slim, amparadas en decretos ad hoc para sostenerla sin que ninguna otra empresa hiciera sombra y nadie protestara por los aumentos. En buena hora tenemos mexicanos como Salinas que así nos protegen.

Por otra parte, tornemos la mirada para los ferrocarriles que también fueron privatizados a finales del sexenio del presidente Zedillo. Aunque es una empresa callada, si hacemos un análisis de su trayectoria financiera desde el pasado cercano, estoy segura que tendremos una historia similar. Por cierto, alguna vez leí la noticia de que Zedillo era asesor de la empresa, situación sospechosa pero nada rara para lo que estamos acostumbrados los mexicanos. Ferrocarriles dejó de ser una empresa con función social al dejar incomunicados a miles de mexicanos que habían situado su residencia a la vera de las vías del tren para convertirse en una empresa al servicio de las trasnacionales.

En el presente, a escasos meses de tomar el poder el actual presidente de la República, se vislumbra la gran jugada y se prepara el terreno para que a nadie desconcierte lo que ya debe estar maquinado. La voz popular dice que somos un país tan rico que no hemos podido acabárnoslo a pesar de sexenios como los mencionados. Creo que no somos tan ricos, pero sí muy endeudados y no hemos acrecentado la riqueza, sino que la hemos dilapidado. Qué hemos hecho con la patria, queremos inculcar valores en las escuelas con palabras huecas, cuando lo que deberíamos hacer es pregonar con el ejemplo. Sin PEMEX, el país no tendrá de dónde solventar la mayor parte de su presupuesto de egresos. ¿Qué diremos a las generaciones venideras? ¿Cargaremos otra vergüenza como la venta de los territorios del sur de Estados Unidos?

Es cierto que hay que voltear los ojos a PEMEX, pero para modernizarla, para crear un organismo que la convierta en una empresa exitosa, cuyas finanzas sean el pilar de nuestra economía, una compañía que compita con las mejores del mundo, que no desperdicie, dilapide o le roben sus recursos como sabemos que sucede. Alfredo Jalife hace recomendaciones para mejorar las finanzas de PEMEX; Cuahutémoc Cárdenas propone también, debemos escuchar a los conocedores. ¿Será necesario que el pueblo de México acuda con sus ahorros a rescatar a la paraestatal como cuando fue expropiada? Habremos de ver el desenlace.


María Guadalupe Centeno López.

Maestra de la carrera de Clasificación Arancelaria y Despacho Aduanero.

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